
Los bofedales de la región Puno enfrentan un preocupante proceso de degradación debido a la escasez de agua, el sobrepastoreo y los incendios, situación que podría agravarse ante los efectos asociados al Fenómeno El Niño y el cambio climático.
Puno concentra cerca del 30 % de los bofedales del país, ecosistemas fundamentales para las comunidades altoandinas, especialmente para la actividad alpaquera y la regulación del recurso hídrico en el altiplano.
El jefe de la Oficina Macrorregión Sur del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem), Víctor Bustinza Urbiola, advirtió que muchos de estos ecosistemas ya presentan signos de deterioro.
“Los bofedales bien conservados pueden jugar un papel importante en la regulación hídrica frente a un escenario de cambio climático y estrés hídrico”, señaló el especialista.
Bustinza explicó que los bofedales no solo proporcionan alimento y agua para la producción de alpacas, sino que también contribuyen a la captura de carbono y conservación del recurso hídrico. Sin embargo, factores climáticos y actividades humanas, como el sobrepastoreo y la quema de pastizales, vienen acelerando su degradación.
PLANTEAN RECUPERAR BOFEDALES
El especialista señaló que actualmente no existe una política específica para la gestión sostenible de los bofedales, por lo que consideró necesario impulsar proyectos de inversión pública orientados a su recuperación y conservación.
Entre las alternativas propuestas figuran la construcción de canales de riego, pequeños sistemas de almacenamiento de agua, diques y trabajos de revegetación, medidas que serán planteadas ante los ministerios del Ambiente y de Desarrollo Agrario y Riego.
La recuperación de estos ecosistemas resulta clave para enfrentar el estrés hídrico y garantizar la sostenibilidad de la actividad ganadera en las zonas altoandinas de Puno.



