
Los acuerdos políticos entre el Ejecutivo y las distintas fuerzas del Congreso podrían contribuir a generar mayor estabilidad, fortalecer la confianza empresarial y crear mejores condiciones para nuevas inversiones, empleo y crecimiento económico.
El analista político Rolando Jiménez Sardón sostuvo que la coordinación entre ambos poderes del Estado será fundamental para brindar predictibilidad a los inversionistas. Advirtió que la falta de entendimiento puede generar incertidumbre y afectar las decisiones de inversión privada.
“La falta de coordinación entre el Congreso y el Ejecutivo crea un estado de inseguridad, y eso afecta a la inversión privada porque no existen reglas claras que puedan garantizarla”, señaló.
📈 CONFIANZA EN LA INVERSIÓN PRIVADA
Según los datos mencionados, el 71 % de los peruanos confía en que el nuevo Gobierno impulsará la inversión privada, mientras que la confianza empresarial alcanzó 72,1 puntos en julio, su nivel más alto desde 2017, de acuerdo con el Banco Central de Reserva.
Sin embargo, persisten riesgos vinculados a decisiones legislativas con impacto económico. Entre 2021 y 2026, el Congreso saliente aprobó 229 leyes con impacto fiscal adverso, con un costo acumulado cercano a S/ 36 mil millones.
Asimismo, el 90 % de los economistas consultados por el Instituto Peruano de Economía (IPE) considera que este tipo de normas constituye actualmente uno de los principales riesgos para la inversión privada.
🏛️ DEFINIR PRIORIDADES NACIONALES
Jiménez Sardón planteó que el Ejecutivo y el Congreso deberían establecer prioridades nacionales y proyectos estratégicos para las regiones del norte, sur y selva.
También consideró necesario abordar problemas que afectan directamente las decisiones de inversión, entre ellos la minería informal y la inseguridad ciudadana.
“Lo que tiene que hacerse es establecer cuáles son las políticas fundamentales de desarrollo nacional y, dentro de ellas, priorizar los proyectos más importantes para todas las regiones del país”, sostuvo.
El especialista consideró que una mayor coordinación política permitiría transmitir señales de estabilidad, fortalecer la confianza y generar mejores condiciones para la inversión y la creación de empleo.



